“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”

Hebreos 4:12 RVR1960

Aquí podemos ver que lo que Dios mira es la intención del corazón dice esta escritura que el discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Quiere decir que el señor lo que mira es lo que nos motiva hacer las cosas y cuáles son nuestras intenciones cuando decimos o hacemos algo.

Por ejemplo Judas para entregar a Jesús le dio un beso. Pero la intención de ese beso era para entregar a Jesús. no era un beso de amor no era un beso de amistad. Pero Jesús vió la intención de Judas al besar y le dice amigo con un beso me entregas.

Puedo saludar a una persona y realmente no me agrada saludarla. Puedo desearle con mi boca algo bueno a una persona cuando en realidad en mi corazón estoy con una intención totalmente diferente. Puedo cantarle al señor pero no estarlo adorando de corazón.

Esto quiere decir que las intenciones del corazón no siempre se pueden percibir por las acciones. Puedo estar accionando algo pero realmente no es el deseo de mi corazón lo que estoy haciendo en mi corazón hay otra intención. Por eso es que el señor mira las intenciones del corazón porque realmente lo importante para Dios es que nos motiva hacer lo que hacemos. Cuál es nuestra motivación al actuar.

La Biblia dice en el libro de Génesis, que la intención del corazón del hombre es mala desde su juventud, y esa maldad viene desde Adán. Ese es el problema del hombre, ¡el corazón!

Si la Palabra de Dios es molesta, en realidad está descubriendo intenciones de mi corazón; cuando siento como que me incomodaron con un mensaje, o leo un pasaje que tiene que ver con debilidades de mi vida, es porque la Palabra está descubriendo y revelando la verdadera condición de mi corazón. Hay partes de la Escritura que no quisiéramos leer, hay mensajes que no quisiéramos escuchar; porque descubren y revelan nuestras verdaderas intenciones.

Para que un corazón realmente pueda ser transformado tienes que permitirle a Jesús escudriñar y que el saque las verdaderas intenciones de ese corazón.

La palabra en la Biblia es uno de los mejores métodos para escudriñar el corazón. Porque la palabra nos confronta con las intenciones verdaderas de nuestro corazón. Ese es el objetivo de la palabra confrontar separar el alma que es donde están nuestras emociones del espíritu que es por lo que tenemos que vivir por el espíritu.

El espíritu tiene que estar dirigido por intenciones correctas alineadas con la palabra dentro de nuestro corazón. Es importante que nuestra alma que son nuestras emociones sean sanadas para que nuestras intenciones en nuestro corazón sean correcta porque un alma herida va accionar de manera airada de manera incorrecta. Por eso Dios trabaja nuestro corazón. Cuando usted le permite a Dios trabajar su corazón se producen cambios profundos y duraderos en nuestras vidas. Nuestra manera de pensar, nuestra manera de actuar, nuestra manera de tomar decisiones cambia. Porque ya no es dirigida por la emoción que envuelve el alma sino por la dirección de Dios a través de la intención de nuestro corazón.

El libro del profeta Jeremías dice que Dios examina los sentimientos y el corazón, es decir. Cuando Dios prueba nuestro corazón es para revelarnos todo aquello que está oculto en el que no es del agrado de Dios. Cuando pasamos por diferentes pruebas nuestro corazón es escudriñado por Dios para poder sacar todo sentimiento erróneo que no sea parte del plan de Dios en nuestra vida.

El Espíritu Santo es depositado en nuestra vida , trabaja arduamente en nuestro corazón. Es una obra, un proceso, en donde el Padre nos lleva a crecer en Él, cuando nos exponemos a las Escrituras, participamos de la vida en el cuerpo, Él limpia y purifica nuestros corazones de experiencias no gratas, de dolor, rechazo, desamor.

Esto se lo tenemos que permitir todo el tiempo al Espíritu Santo que lo haga en nuestro corazón porque todos los días somos expuestos a situaciones que pueden herir y dañar nuestro corazón.

Así Dios por medio de su Espíritu Santo nos da un nuevo corazón renovado y como le dijo a Nicodemo que nace del agua y el Espíritu . Un corazón fuerte y lleno del amor De Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado. Romanos 5:5

Te invito a que como dice Hebreos 10:22 RVR1960

“acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.”

Pastora Ary Sanchez

pastoraarysanchez@gmail.com